
Quiero ser un pendejo 2
En la mesa de al lado se sienta una pareja. Él es italiano, musculoso y re careta. Habla de Praga, París y New York mientras ella le cuenta de Liniers, Florencio Varela y Morón. Cuarentón pero mantenido, alguna que otra cana, pide un Absolut Vodka. Le dice a ella en un español medio atravesado que se corra para allá, que le quiere tomar una foto y saca su iphone. Ella se ríe y él le dice que es una princhipesa; ella se vuelve a reír y él dice uno, due, tre, ¡whisky! Los dos miran la foto, salí horrible, no digas eso si eres hermosa, la Reina del Plata, la ragazza più bella del mondo. Entre tanto piropo, suena el iphone, un ringtone de electro house, y con el punchi punchi de fondo ella le pregunta quién te llama y él se hace el boludo, le dice nadie, no importa, otra foto: uno, due, tre, ¡whisky!