7/9/09

Diario de un combatiente
Me fijé qué hora era en la pantalla de SubteTV y noté que una vez más estaba llegando tarde a la facu. Intenté imaginar alguna forma de evitar la falta. Ya estaba al borde de la depresión al darme cuenta de que no soy Forrest Gump ni mucho menos Superman, cuando por suerte vi la remera de un tipo que estaba subiendo por la escalera mecánica y decía algo así como que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Así, con ese espíritu combativo, me propuse llegar temprano aunque tuviera que mover cielo y tierra. No sé si Evita volverá y será millones, pero lo que sí sé es que cuando sonó el piii, estación Carlos Pellegrini y se abrieron las puertas, subimos, si no millones, al menos un cuarto de la ciudad de Buenos Aires. Pero yo, ni tonto ni perezoso, me abalancé sobre el primer asiento que vi libre: “llegaré tarde –pensé–, pero viajar parado, jamás”. Acababa de arrancar el subte, cuando sentí que algo me vibraba; agarré el celular y leí “llamada entrante, mamá”. “Sí, cómo estás má, estoy yendo a la facu, te escucho medio mal. Viste que te llamé esta mañana, vos que sabés de Historia, ¿por qué si Hobsbawm es marxista plantea que…” y la pregunta seguía, pero no los quiero embolar. Y mi vieja que me respondía con estructura, superestructura, determinación en última instancia y no sé qué más. Y yo diciéndole que sí, que claro, que bueno, te llamo más tarde, gracias má. Apenas le corté, un señor de lentes que estaba sentado al lado me dice: “discúlpame que me meta, las paredes no escuchan pero yo sí y te quería explicar que no es que Hobsbawm descarta lo económico” y después algo así como que la vulgata, el marxismo ortodoxo y la Guerra Nuclear. Un cuarentón de traje y corbata nos miraba con cara de no entender nada; al rato se dio vuelta y siguió leyendo Padre rico, padre pobre, un best-seller mundial. El tipo de lentes parecía especialista en el tema y pensé qué bueno que estaba sentarse al lado de alguien que tenía la respuesta a lo que justo quería preguntar: una especie de Google, pero en la vida real. Dijo ser profesor de Teoría Política y supuse creerle, pero mientras nos bajábamos en la estación Ángel Gallardo, vi cómo en el andén nos esperaba riéndose un tal Carlos Marx.

11 comentarios:

belu. dijo...

genial encontrarse con esas buenas intenciones y algunos entendidos que se escabullen entre las señorascarritosmaletinesbolsostrajescarteras que congestionan el subterráneo :)

Bruno dijo...

me encanto boludo!
y me encanta que sea verídico, como lo de la cucaracha,

me alegro que hayas entendido la explicacion de ese hombre, ahora te unis al mundo de los que entendemos el marxismo, ahhhhh reee bandera
chau

voy a dormir a tu casa hoy??

Esquina Libertad dijo...

hola Gas!!!
miraaa!!!
jejej

pasatee

besoteess

tkm
sole=)

Meli dijo...

me gustó mucho Gas!
y si, Google será una muy buena fuente y recurso de información que -teniendo una computadora con internet, obviamente- siempre está a mano!.. pero no hay como la experiencia de tener una conversación con una persona X que tenga la intención de transmitirte sus conocimientos y pensamientos.

nos vemos el domingo :)

demian dijo...

entré esperando encontrar algo muy lindo y me hablás de hobsbawm y me recordás que tengo que estudiarlo para el martes. :(

un saludo.

Nicolas Sobrero dijo...

se que te debo algo... dentro de poco tendras noticias mias. Ya vas a ver!

Cannelle dijo...

Es genial esa cronica, lo sabes !
Me reí mucho cuando la leíste en clase :)
Como siempre todos tus textos, uno mejor q el otro...vale la pena taller II aunq más de una vez puteemos al respecto
besito Gas !

Cannelle dijo...

taller I, la flaca ya se estaba adelantando d año
t imaginás filmar algo juntos de ficción?
sería muy genial, ya tengo ganas de estar ahi jajajaa

Bruno dijo...

soy yo de nuevo,
puedo firmar!
mi computadora tiene problemas psicologicos


gracias por las charlas a la 1,2,3 de la mañana.

a pasitos...

franca(mente) dijo...

Buenisimo!. que lindo

(estoy leyendo todas tus entradas, estoy atrasadisima jajaja)

ŦяąЍ dijo...

genio